Si tienes tu web hecha en Wix y estás pensando en dar el salto a WordPress, lo más probable es que te preocupen dos cosas: perder el posicionamiento que ya tienes en Google y complicarte la vida con un proceso técnico que no dominas. La buena noticia es que migrar de Wix a WordPress es perfectamente viable y, bien hecho, puede incluso mejorar tu SEO a medio plazo. La mala es que Wix no lo pone fácil y, si no sigues un orden concreto, puedes perder contenido, imágenes o tráfico por el camino.
En esta guía te explicamos, paso a paso y sin tecnicismos innecesarios, cómo afrontar una migración de Wix a WordPress basándonos en la experiencia de haber hecho este mismo proceso en proyectos reales.
Por qué migrar de Wix a WordPress
Wix es una plataforma cómoda para arrancar, pero llega un punto en que muchos negocios se encuentran con los mismos techos: precios que suben cada año, limitaciones SEO, diseños difíciles de escalar, poca flexibilidad para integrar herramientas externas y, sobre todo, la sensación de no ser dueños del todo de su propia web.
WordPress, en cambio, te ofrece control total sobre tu sitio, un ecosistema de plugins enorme, plantillas mucho más flexibles y, muy importante, un SEO técnico que puedes optimizar al detalle. También te libera de la suscripción mensual obligatoria de Wix: pagas hosting y dominio, y punto.
Dicho esto, migrar no es trivial. Vamos al grano.
Lo que deberías saber antes de empezar
Wix no ofrece una exportación completa
Este es el primer golpe de realidad. A diferencia de otras plataformas, Wix no te permite descargar tu web entera en un archivo para importarla en otro sitio. Lo único que puedes exportar de forma oficial son las entradas del blog a través del feed RSS, y con limitaciones: normalmente el feed muestra solo las últimas entradas publicadas (entre 20 y 25), no todas.
Esto significa que una parte del trabajo será manual: páginas estáticas, productos si tienes tienda, formularios, diseños y cualquier contenido fuera del blog habrá que rehacerlo en WordPress.
El SEO no se migra solo
Las URLs de Wix y las de WordPress no coinciden. Si no planificas las redirecciones antes de cambiar el dominio, Google seguirá intentando acceder a las URLs antiguas, encontrará errores 404 y perderás posicionamiento. La migración SEO es, en realidad, el paso más crítico de todo el proceso.
Dominio y hosting
Si tu dominio lo tienes contratado con Wix, podrás transferirlo a otro proveedor. Si el dominio forma parte de un plan gratuito de Wix (tipo tunombre.wixsite.com), no es tuyo y tocará empezar con un dominio propio, lo cual es recomendable igualmente.
Para WordPress necesitarás un hosting. No todos valen: busca uno optimizado para WordPress, con SSL incluido, copias de seguridad automáticas y soporte en tu idioma.
Cómo migrar de Wix a WordPress paso a paso
1. Prepara el nuevo WordPress
Antes de tocar nada en Wix, monta tu WordPress en el hosting definitivo (o en uno de pruebas bajo un subdominio tipo nuevo.tudominio.com). Instala una plantilla, configura los permalinks en Ajustes → Enlaces permanentes → Nombre de la entrada, e instala de entrada los plugins básicos: uno de SEO (Yoast o Rank Math), uno de caché, uno de redirecciones (Redirection es gratuito y va muy bien).
2. Migra las entradas del blog
La vía más limpia es usar el feed RSS de Wix. Accede a tudominio.com/blog-feed.xml y descárgalo. Si tienes más entradas de las que muestra el feed, tendrás dos opciones: contratar una migración automatizada a algún programador o hacer las entradas restantes a mano. En proyectos con más de 40 o 50 entradas suele compensar la vía automatizada.
Con el XML descargado, entra en WordPress, ve a Herramientas → Importar → RSS e importa el archivo. Revisa después entrada por entrada: la maquetación necesitará retoques y las categorías habrá que reasignarlas.
3. Descarga y sube las imágenes
Aquí está uno de los puntos más tediosos. Las imágenes del RSS se quedan apuntando a servidores de Wix, lo que significa que si Wix algún día las elimina, tu web se queda sin imágenes. Necesitas descargarlas todas y volver a subirlas a WordPress.
4. Rehaz las páginas estáticas
Inicio, Sobre nosotros, Servicios, Contacto… todo lo que no sea blog se reconstruye manualmente. Aprovecha para mejorar textos, estructura y llamadas a la acción. No es un trabajo tirado, pero es la oportunidad de dejar la web mejor que la tenías.
5. Planifica las redirecciones 301
Este es el paso que protege tu SEO. Haz una lista de todas las URLs de tu web antigua (puedes usar Screaming Frog en versión gratuita hasta 500 URLs) y, para cada una, apunta cuál será su equivalente en la nueva web. Cuando hagas el cambio, usa el plugin Redirection para crear redirecciones 301 de la URL vieja a la nueva.
Este paso es el que marca la diferencia entre una migración que conserva el tráfico orgánico y una que lo destroza.
6. Cambio de dominio y puesta en producción
Cuando tengas todo listo en el WordPress de pruebas, toca apuntar el dominio al nuevo hosting. Cambia los DNS desde el panel de tu proveedor de dominio, espera a la propagación (unas horas, aunque puede tardar hasta 24 o 48 en casos puntuales) y comprueba que todo carga correctamente por HTTPS.
7. Comprobaciones finales
Una vez la web esté en vivo, revisa: enlaces internos, formularios funcionando, certificado SSL activo, sitemap generado por el plugin SEO, envío del sitemap a Google Search Console y configuración de Google Analytics. Monitoriza Search Console durante las semanas siguientes para detectar errores 404 y añadir redirecciones que se te hayan escapado.
Errores habituales que conviene evitar
Hay unos cuantos fallos que se repiten en casi todas las migraciones mal planificadas. El más grave es no hacer redirecciones 301: se pierde el posicionamiento conseguido durante años en cuestión de semanas. Otro clásico es dejar las imágenes apuntando a Wix, con el riesgo de que desaparezcan cuando canceles la cuenta. También es habitual no avisar a Google del cambio mediante Search Console, o cambiar el dominio antes de tener todo listo y dejar la web rota durante días.
Un error menos evidente pero importante: no aprovechar la migración para mejorar. Si vas a rehacer la web, no te limites a copiar lo que tenías. Revisa textos, estructura, velocidad de carga, experiencia móvil y SEO técnico. Una migración es una oportunidad, no solo una mudanza.
¿Migrar tú mismo o contratar a un profesional?
Si tu web tiene pocas páginas, pocas entradas de blog y no dependes del tráfico orgánico para facturar, puedes intentarlo tú. Hay tutoriales suficientes y las herramientas están al alcance.
Si, en cambio, tienes un blog con historial SEO consolidado, una tienda online, decenas o cientos de páginas, o simplemente no quieres arriesgarte a que algo salga mal durante el proceso, lo sensato es delegar. Una migración profesional incluye auditoría previa, mapeo de redirecciones, migración de contenido, rediseño (si procede), pruebas en staging y seguimiento posterior. El coste es muy inferior al de recuperar un posicionamiento perdido.
En resumen
Migrar de Wix a WordPress no es imposible, pero requiere método. Los puntos críticos son planificar las redirecciones antes del cambio de dominio, descargar y volver a alojar las imágenes, y no precipitarse con el cambio de DNS hasta tenerlo todo probado. Hecho bien, el resultado es una web más rápida, más flexible, mejor posicionada y que no depende de una suscripción mensual para seguir existiendo.
En Codi10 llevamos años migrando webs a WordPress conservando el tráfico y mejorando el rendimiento. Si estás valorando dar el salto y quieres hacerlo sin sustos, cuéntanos tu caso y te damos una estimación realista.

